Tradición y tecnología: más oportunidades de juego

Las tablets, el último gadget tecnológico, han venido para quedarse. El impacto de su llegada al el mundo de la educación formal y no formal ha sido mayúsculo, abriendo apasionantes debates sobre las ventajas, perjuicios, oportunidades y riesgos que pueden suponer. Con la voluntad de participar en estos debates y enriquecer así el intercambio de ideas y puntos de vista, quiero aprovechar el blog para compartir un artículo (pág. 74-75) sobre el tema que he publicado recientemente en la revista especializada Baby China Industry. Como habrás deducido por el título de la revista, el artículo original ha sido publicado únicamente en China… ¡en inglés y en chino! Es la primera vez que publico uno de mis artículos en ambas lenguas, ¡ha sido una experiencia fantástica! Quiero agradecer de todo corazón a Ediciones Just, y en especial a Emili Alsina, la oportunidad de escribir una vez más para una de sus revistas. Ediciones Just es un grupo de comunicación profesional con más de 50 años de experiencia especializado en el sector del juguete y la puericultura. Es responsable de revistas de prestigio como Juguetes B2B y Juguetes y Juegos de España, así como del portal web Key 4 Communications. Recientemente han lanzado la revista Baby China Industry, en la cual he tenido el privilegio de publicar el  artículo que reproduzco a continuación. Gracias una vez maś a Ediciones Just por trabajar con tanta dedicación y calidad en favor del juego, los juguetes y la educación de los niños y niñas.

Sabemos que jugar es una fuente inagotable de placer, alegría y satisfacción, que permite un crecimiento armónico del cuerpo, la inteligencia, la afectividad, y la sociabilidad, siendo la fuente más importante de progreso y aprendizajes. Ahora y siempre el juego es y ha sido un elemento fundamental en el desarrollo de las personas. A medida que un bebé crece jugando, pone en estado de alerta sus sentidos, descubre su propio cuerpo, coordina mejor sus movimientos y gana en fuerza muscular. Después será capaz de desmontar, construir e inventar, permitiendo así que su creatividad entre en juego. Jugando con papá y mamá, aprenderá a disfrutar en compañía, a dejarse guiar, a gozar de la complicidad con los seres queridos. Porque jugar es también una manera de convivir y de reforzar los lazos familiares. Y jugando con iguales comprenderá que existen unas reglas determinadas que deben seguirse para poder jugar, aprenderá a conocer a los demás, a esperar el turno, a aceptar los resultados creando defensas contra la frustración. Aprenderá a expresar emociones, a resolver problemas, a ganar autoestima, a interiorizar normas y pautas de comportamiento social. En definitiva, un niño que juega es un niño sano.

El juego responde a la necesidad de los niños de observar, explorar, experimentar, expresar, imaginar, soñar… Jugar es un impulso primario que nos empuja desde la infancia a descubrir, conocer, dominar y amar el mundo y la vida. ¡Puro deseo de vivir!

Los juguetes ocupan un lugar importante en el universo infantil. Solo con entrar en la habitación de un bebé podemos comprobarlo: sonajeros, cajas de música, móviles, ositos de peluche, muñecas de trapo… ¡juguetes por todas partes! Su principal función es la de estimular el juego, favoreciendo los momentos de diversión y el ejercicio de las diversas habilidades y capacidades del niño.

No es casualidad pues que los primeros juguetes que ofrecemos a nuestros bebés estén repletos de colores vivos, tactos diferentes, olores agradables, música y sonidos y  que, independientemente de su uso, los niños se los lleven a la boca para acabar de obtener la máxima información posible sobre ellos. ¡Puro apetito de saber!

En estos momentos, al repertorio de juguetes tradicional no sólo se le ha enriquecido con tecnología, sino que se ha añadido un nuevo objeto, que sin haber sido creado como juguete, ejerce un gran atractivo, cada vez a edades más tempranas. Se trata de las tabletas, una nueva pantalla que permite que niños, con sólo dos años puedan, no sólo mirar o tocar, sino jugar, siendo ellos mismos los protagonistas de la acción.

Sin embargo, mientras los niños se divierten manipulando las tabletas, los padres y profesionales de la educación y la salud, nos preocupamos por los efectos que pueden llegar a tener las pantallas en los niños: ¿desaparecerá el juego tradicional? ¿Son culpables de los problemas de obesidad? ¿Qué impacto tienen en la maduración del cerebro de los niños? ¿Cómo afecta a la salud visual de los niños?

Nuestros bebés son nativos digitales, rodeados de tecnología por todas partes y para ellos, nuevos objetos “cotidianos” a explorar. En el caso de las tabletas, la pantalla táctil las convierte en un juguete, cargado de todo tipo de juegos y muy fácil de manejar. Su uso se asemeja al de un libro de cuentos, en donde los personajes, son mágicos, ya que hablan, se mueven, se esconden…, pero no como en una película, sino a través de la acción del niño… ¡doblemente mágico! Las tabletas permiten pintar, ver películas y también proponen juegos de asociación, memoria, puzles…

Sus posibilidades lúdicas son enormes, pero como ningún juego ni juguete, no satisface todas las necesidades lúdicas de los niños. Algunas de esas necesidades tienen que ver con el tacto y la manipulación y en consecuencia con aspectos relacionados con la psicomotricidad. No es lo mismo componer un puzle en la tableta “moviendo” piezas que “tocarlas”, reseguir con los dedos su forma y encajarlas. Más complejo todavía resultan las construcciones, en donde la percepción del volumen es un aspecto clave. Si hablamos de muñecas, tampoco se reciben los mismos estímulos, dando de comer a una muñeca en una tableta que abrazándola. No podemos olvidar que los primeros conocimientos y aprendizajes nos llegan a través de los sentidos y que una de las funciones de los juguetes es la de ponerlos “en juego” de la manera más estimuladora posible.

En definitiva, si los niños necesitan un repertorio de juguetes amplios, las tabletas vienen a sumar y enriquecerlo, pero nunca deberían sustituirlo. Por otra parte, las tabletas aunque resulten intuitivas y fáciles de usar, tampoco deben suponer un “aparcamiento” de los niños frente al juego. Del nacimiento a los tres años, el papel de los padres como motivadores y estimuladores del juego es imprescindible, ya que los juegos compartidos multiplican las posibilidades de aprendizaje y desarrollo de los niños. Además no hay nada como “disfrutar” juntos para la creación y consolidación de vínculos afectivos familiares. ¡No nos lo perdamos!

¿Y vosotros, qué opináis sobre el uso de las tablets por parte de los niños y niñas?

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4 Comments

  1. Toni Ferraté 22 marzo, 2013 at 0:13

    Creo que la psicomotricidad fina y el sentido mecánico dificilmente se puede conseguir con juegos en tablets. Cómo bien dices, són complementarios pero no recíprocamente excluyentes. El placer genético y adquirido de tocar y experimentar con lo real no sustituye lo virtual: lo debe complementar. La extensión de los virtual sin perder un ápice de interactividad y creatividad con lo real que la tecnología posibilita, perfectamente puede ser la robótica, por ejemplo para contar historias y jugar, crear y reflexionar en ambos mundos. Es preciso aprender a desenvolverse bien en la pantalla virtual y en el mundo de las cosas reales.

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    1. Imma 6 abril, 2013 at 18:59

      Absolutamente de acuerdo!!! Prometo un post hablando de robótica. Muchas gracias por compartir la reflexión. Una abraçada!

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  2. Jose White 6 mayo, 2013 at 17:07

    Por tal motivo los padres que tengan la posibilidad de comprarlos, Haganlo! de lo contrario pueden hacer sus propios bloques usando madera o un cartón resistente. Cualquier tipo material que ayude a los niños a crear una representación simbólica es un juguete esencial que se debe tener en el repertorio de juguetes de los niños. Hay muchos objetos en la casa que se pueden usar como bloques (cajas de cereal, leche o jugo, etc.) Los juguetes Lego son también geniales para la manipulación.

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    1. Imma 13 agosto, 2013 at 11:26

      Hola José,
      Me quedó pendiente agradecer tu comentario. Sin duda, la recreación simbólica a través de objetos que los niños imaginan, manipulan y re-crean es fundamental para el desarrollo de la capacidad simbólica en el juego, y fuera de él. Gracias por tu aportación.

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